¿Qué es la tasa de rebote?
La tasa de rebote (bounce rate) indica cuántos visitantes abandonan su web sin realizar ninguna acción adicional. Es decir, ven una sola página y se van sin hacer clic en otra sección.
Ejemplo:
Un usuario llega desde Google a un artículo del blog, lo lee por encima y se va sin entrar en otra página. En ese caso, la visita cuenta como “rebote”.
En qué debe fijarse:
Una tasa de rebote alta puede señalar que el contenido no cumple expectativas, que la web carga lenta o que la navegación es confusa. Pero también puede ser normal, por ejemplo, en páginas informativas donde el usuario encuentra rápido una respuesta concreta.
Importante:
La tasa de rebote siempre debe evaluarse según el objetivo de la página. No toda tasa de rebote alta es mala, lo clave es si el usuario ha quedado satisfecho.